martes, 22 de octubre de 2013

El poema con el que acabé mi intervención de ayer en el 9º Congreso de la Federación de Servicios Públicos de UGT. Ya sé que no es nada del  otro mundo, pero aprendí de mi maestro Rafael Alberti que, en ocasiones, hay que escribir un poema urgente, como él los llamaba, que diga lo que tenga que decir...


NO

No es entregar el mundo al poder de la usura.
No es dibujar dianas sobre los inmigrantes.
No es que la gente busque su cena en la basura.
No es mandar policías contra los estudiantes.

No es que sean los ricos los que escriben las leyes.
No es que paguen los pobres lo que debe el banquero.
No es hacerse los ciegos cuando pasan los reyes.
No es que la empresa sea la cárcel del obrero.

No es echar de su casa al que vive entre ruinas.
No es cobrarle al herido por usar la ambulancia.
No es despedir maestros, ni negar medicinas,
ni utilizar las crisis para marcar distancias.

No es quitarle el subsidio a los desempleados.
No es que el enfermo tenga miedo de las farmacias.
No es dar de beber sangre del pueblo a los mercados.
Eso no es hoy, ni ha sido jamás la democracia.


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